De cero a treinta

7 Mar

La verdad es que no muchos podemos decir que hemos visto crecer la empresa en la que trabajamos desde los cero empleados hasta los treinta empleados. De hecho, todavía menos podemos decir que lo hemos visto varias veces. Y la verdad es que algunos podemos decir que también hemos visto ver decrecer de treinta a cero. Y ver todos estos casos es lo que hace que aprendamos algunas cosas muy importantes sobre las personas que incorporamos a la empresa.

Un buen producto sólo puede salir de un buen equipo. Pero el mejor producto solamente sale del mejor equipo. Por eso es muy importante que prestes atención a todos y cada uno de los candidatos que vas a contratar, porque un sólo candidato con malas cualidades puede arruinar el proyecto por completo.

Lo primero que tienes que tener claro cuando empiezas un proyecto, ya seas el fundador o uno de los primeros es entrar, es que cuando eres una empresa del tamaño de una Startup, la responsabilidad se reparte entre todos de manera equivalente -y si no lo es, entonces no estás empezando bien tu empresa. Por lo que aquella persona que contrates al principio tienes que tener en cuenta que es una persona en la que vais a poner mucha responsabilidad y además en la parte más crítica del proyecto. Por eso es recomendable que cuando vayas a contratar a alguien, si es de las primeras personas, te lo pienses muy bien. No solamente tiene que encajar en el perfil profesional, que es tremendamente importante, sino en el perfil personal. Una persona que encaje muy bien en el perfil profesional no vale lo mismo que una que también lo haga en el perfil personal. Son personas que van a pasar muchas horas encerrados contigo, y por tanto, la convivencia con ellas va a ser mucho más intensa que con empleados normales.

Cuando hablo del perfil personal, hablo de todos los aspectos del perfil personal. Tanto su carácter, como su sociabilidad así como su vida personal. Si, vida personal, eso es lo que he escrito. Aunque parezca agresivo, la vida personal de una persona que contratas al principio de tu proyecto va a ser tu vida personal también. Debido a la cantidad de esfuerzo tanto profesional como personal que dedicáis, vuestras vidas personales van a tener hilos en común, donde sufrirás los problemas de tus compañeros de trabajo al igual que ellos sufrirán los tuyos. Y es que no es nada desacertado cuando la gente habla no solamente de Startup sino de ser como una familia.

La edad no debería de ser una baza para seleccionar a una persona. De hecho, la experiencia siempre es un buen punto a tener en cuenta cuando contratas a alguien en una etapa tan crucial del proyecto. Pero también tienes que tener en cuenta que la edad también es una distancia entre las personas. Las horas que pasas junto a tus compañeros de trabajo genera un entorno de bromas, actividades sociales e incluso de confianzas que a veces la edad puede interrumpir o incluso minar. Ten en cuenta que la persona que entre al principio debe estar 100% alineado con el resto de tu equipo tanto profesionalmente como personalmente.

En segundo lugar, hay que mirar muy bien la actitud que tiene la persona con respecto al proyecto. Un candidato que vea el puesto de trabajo como algo temporal, o un sueldo que va a obtener al final del mes es un candidato perdido. Aquellos que miren tu proyecto como uno más no merecen ni que los mires. Son personas que no vas a conseguir enamorarles de tu proyecto, y si lo consigues, es tiempo que has perdido en vez de haber contratado a otro candidato.

Es preferible que contrates a alguien que tenga menos aptitudes profesionales pero que tenga un entusiasmo feroz por tu proyecto. Esta persona va a dejarse la piel por aprender todo lo que le falta hasta llegar al nivel que necesitas de él, e incluso más. El amor por un proyecto es importantísimo en un candidato. Es lo que hace que esa persona venga a la oficina a las siete de la mañana y que se quede durante quince horas contigo programando o organizando diseños o limpiando bases de datos. Esa diferencia puede ser determinante, así que analiza muy bien el interés de tus candidatos por el proyecto.

Aquí es igual de importante cómo sepas explicar tu proyecto. Y cómo lo vendas. La energía que pongas, las ganas que dediques y la manera en la que lo expliques va a dar más o menos oportunidades al candidato a entender lo que estáis haciendo en tu Startup. Ten en cuenta que no eres una empresa famosa y no hay artículos de prensa ni revisiones de tu producto por ahí que puedan leer. Simplemente una descripción del trabajo y probablemente un par de conversaciones con quien le haya organizado la entrevista. Si no lo vendes bien, no vas a enamorar a los candidatos, y menos a tus empleados o compañeros de trabajo.

Finalmente, lo que voy a decirte es una frase que tengo grabada a fuego en mi cabeza: los veinte primeros empleados son los que determinan el ADN de una empresa.

Así que cuando vayas a contratar a alguien para tu proyecto, y sea una de las veinte primeras personas que contratas, mira con mucha atención los puntos que he puesto, porque pueden ser claves para que tu producto sea el mejor.

Ahora bien, igual de importante que contratar a las personas adecuadas es el despedir a las personas inadecuadas. Suena mal, pero una persona inadecuada puede llevarse por medio a toda una empresa, que son muchos más que un solo empleado. En un estado tan crítico como una Startup no hay espacio para error. Es decir, tienes que ser capaz de reaccionar lo más rápido posible para que el proyecto siga adelante y no se quede por el camino. No puede haber gris, sólo blanco o negro. No hay tiempo para analizar o para evaluar, solo hay tiempo para ejecutar. Y el despido es tan importante como la contratación. Y si los despidos son complicados, como pasa por ejemplo en España, lo más aconsejable es hacer un acuerdo con el empleado que vas a echar, de manera que los dos estéis contentos. No hay nada peor para una Startup que un ex empleado no contento, que tanto aquí en Estados Unidos como en España te pueden poner el proyecto en la calle.

En una Startup la mejor situación es cuando no se tiene que ir nadie, porque significa que la contratación que estás haciendo es la adecuada. Ese es el escenario al que todos debemos luchar, donde debemos ser muy diligentes con las personas que incorporamos a nuestro equipo y muy exigentes con las pruebas y entrevistas que hacemos para que no se incorpore alguien que a la postre no será compatible con la forma de trabajar del equipo.

2 comentarios to “De cero a treinta”

  1. Javier Mellado Mie 7, marzo 2012 a 05:06 #

    Joaquín, qué te voy a decir que no sepas ya. Esto es así desde la primera palabra hasta la última.

    Firmado el empleado #5 de una empresa creada por ti y, 5 años después, seguir trabajando con la ilusión del primer día. Aunque algunos ya no lo consideren Startup.

  2. Fernando Mie 7, marzo 2012 a 07:57 #

    Hay dos variables que determinan el éxito de una persona, tanto profesionalmente como en el resto de las facetas: sus aPtitudes y sus aCtitudes… bien sabes que las segundas pesan mucho más! Hay que contratar personas, no sólo skills!!!

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